Dulces sanos ¿es posible?.. SÍ!!

dulces saludables

Imágenes cedidas por MILOLA

Cada vez oímos hablar más sobre la intolerancia al gluten.

La intolerancia al gluten puede darse  a cualquier edad y la única opción para las personas que la padecen es llevar una dieta sin gluten de por vida ya que por ahora no existe cura.

Los síntomas: mala absorción de los alimentos, hinchazón abdominal y malnutrición, puede causar pérdida de peso en personas adultas, anemia e inhibición del crecimiento en  los niños, entre otros problemas.

No obstante en muchos casos, las personas con esta intolerancia pueden mejorar simplemente llevando a cabo una dieta sin gluten.

En el caso de los dulces la cosa se complica a la hora de preparar postres nutritivos, saludables y sin gluten.

Por eso nos ha gustado tanto el proyecto MILOLA que hace poco han iniciado su actividad basada en la creación de dulces artesanales elaborados con harinas especiales, sin gluten, sin azúcar refinado, sin lactosa y con fruta y verdura de temporada de procedencia local.

Manuela de Milola, nos explica cómo surgió la idea de crear un espacio así.

“Hace 18 años, cuando tenía 23 años, me fui a vivir a Londres con mi compañero. Desde joven había sufrido alergias, asma, y sobre todo, muchos problemas musculares. Al llegar a Londres a estudiar la carrera de Técnica Alexander, empecé a tener contacto con una forma de ver la salud de manera más completa, y es así como llegué a varios médicos que me aconsejaron que eliminara el gluten, el azúcar y los lácteos de mi dieta. Así lo hice, y mejoré de forma notable muy rápidamente. El problema es que adoro comer. Como buena mediterránea, considero la gastronomía como uno de los mayores placeres de la vida. He crecido en los mercados de mi ciudad, que son de los mejores del mundo. Pasear por ellos es para mí una de mis mayores diversiones. Ver qué va llegando con cada estación, e ir imaginando los platos que puedo componer…es mi vida.

Cuando empiezas una dieta sin gluten, te das cuenta que el mercado no está en absoluto preparado para ti. Hay poca oferta, y la que hay, suele ser poco apetecible. Como soy de los que suelen ver el vaso medio lleno, no me planteé la posibilidad de resignarme a una vida sin placeres gastronómicos. Me imaginé que habían dos posibilidades: o cocinar ciertas cosas sin gluten era imposible, o no se había intentado. Y ahí me picó la curiosidad y me inicié en el camino de la investigación”

Elaboráis pastelería sin gluten, sin lácteos, sin azúcar, sin mantequilla ¿Cómo es posible?

Una ciudad como Londres te muestra comida de tantas partes del mundo, que es fácil ver que hay culturas que consumen poco gluten, o nada, y aún así tienen una variedad deliciosa. Eso me indicaba que tenía que abandonar mis ideas preconcebidas, y experimentar con ingredientes completamente nuevos. Empezar de cero.

En el proceso de cocinar sin gluten, he descubierto harinas, ingredientes y productos que me aportaban un mundo nuevo de texturas y sabores, con resultados delciosos y altamente nutritivos. Y a ser creativa. A ver cada ¨inconveniente¨ como una oportunidad para descubrir algo nuevo.

Elaborar este tipo de producto es posible si no intentas imitar el proceso de la pastelería tradicional. Hay que entender la pastelería tradicional completamente, para poder buscar una ruta alternativa, pero no imitar sus procesos. Requiere muchas horas de estudio, de práctica. Requiere aceptar muchos fracasos iniciales, con una mente abierta, para poder ir entendiendo qué no funciona y qué si. Lo que sí se es que, una vez pruebas una pastelería con más riqueza de sabores, por las mezclas de harinas que usamos, y infinítamente menos dulce, lo que te permite tener acceso a muchos más matices de sabores, y además más ligera, es difícil volver atrás.

Me satisface que el 90% de mis clientes no tengan problemas de celiaquía, simplemente vengan a vernos porque les gusta lo que hacemos, y porque noten la ligereza del producto. Romper esa barrera era mi objetivo inicial, y creo que estamos camino de conseguirlo.

 

…. no sólo dulces, Milola es más que un lugar donde degustar una pastelería y una panadería única. Es un espacio donde poder compartir momentos de ocio en compañía de unos dulces buenísimos.

 

¿Dónde? En pleno centro de Mataró. C/ Bonaire, 15 08301 – Mataró (Barcelona), aunque para quienes estén lejos de Mataró, distribuyen sus dulces en varios puntos  del Maresme, Barcelonés y Vallés Oriental y Occidental.