Entre pesticidas y alimentos modificados genéticamente… sólo nos queda el tener nuestro propio huerto

 

Hace un tiempo ya escribimos un artículo sobre cultivar uno mismo su propio huerto y seguimos “dándole vueltas a la cabeza” al mismo tema porque cada vez tenemos menos control sobre lo que ingerimos y más información sobre cómo afecta a nuestra salud todo aquello que comemos.

Por eso nos ha encantado esta iniciativa –HUERTOS COMPARTIDOS– que se dedica a poner en contacto a personas que desean cultivar sus propios alimentos con personas que  disponen de terrenos apropiados para cultivar.

¿Cómo funciona el intercambio? los creadores de HUERTOS COMPARTIDOS  proponen varias opciones, entre otras:

.cesión gratuita de terrenos, a cambio de un reparto al 50% de la cosecha que genere el huerto.

.realizar una transacción basada en el intercambio de terreno por conocimientos sobre horticultura en forma de clases teóricas y/o prácticas.

.otros intercambios: trueques por objetos de colección,  pequeños trabajos o mejoras en la finca compensatorios, etc.

Cada usuario es libre de acordar las condiciones finales que sean beneficiosas para ambas partes.

Además puedes montar un huerto sólo o con amigos por lo que todo son facilidades para fomentar la horticultura urbana, la agricultura ecológica y la producción local, entre otras cosas  tal y como indica HUERTOS COMPARTIDOS en su web.

Para más información os animamos a visitar el dossier informativo

 

IMAGEN: Juanan Ruiz
La foto que ilustra este post se ha publicado bajo licencia Creative Commons en el Flickr del usuario Juanan Ruiz