Ni todo es blanco ni todo es negro….

Este post va sobre algo que todos sabemos pero ignoramos: El equilibrio.

el equilibrio condición básica para una vida felizEl punto medio …. aquel lugar que se sitúa de forma física, mental o emocional justo en la mitad entre dos puntos y que constituye la mejor garantía de que “todo irá bien”.

Sin ánimo de hacer una reflexión profunda, releyendo algunos contenidos de este magazine llegamos a la conclusión de algo que todos sabemos pero que no siempre llevamos a la práctica: para todo hay un punto intermedio.

Que tan malo es comer mal (comprobadísimo que nuestra salud se verá afectada tarde o temprano) como obsesionarnos con una alimentación sana que en la práctica puede quitarnos también otras cosas además de complicarnos bastante más la vida si nos volvemos muy radicales y obsesivos con este tema.

Lo mismo sucede con el deporte, que duda cabe que practicar deporte es sano y que debería ser una condición obligatoria que todo el mundo huyese del sofá y de una vida sedentaria que es la culpable de muchas muertes que directa o indirectamente vienen relacionadas con el sedentarismo y el sobrepeso. Ahora bien, de nuevo ahí está el punto medio, el hacer deporte y disfrutar practicándolo pero sin obsesionarnos, sin convertirnos en esclavos de él, sin poner en peligro nuestro bienestar físico y mental y sin dejar que nos robe tiempo de otras experiencias también placenteras como puede ser sustituir un entreno por unas relajadas horas de lectura.

Otro ejemplo de que los extremos son malos para todo, es un tema mencionado también en este blog: Tomar el sol, que duda cabe que tomar el sol es positivo, nos aporta optimismo y nos ayuda a asimilar mejor determinadas vitaminas, pero una vez más si nos pasamos podemos acabar con una piel destrozada, vieja y arrugada además de con bastantes posibilidades de tener cáncer de piel.

Hasta aquí algunos ejemplos que afectan a nuestra salud comentados en este blog, pero los hay de muchos tipos, como los que afectan a nuestro bolsillo o a nuestro estilo de vida.

Por ejemplo, si quieres ser una persona socialmente responsable puedes serlo al 100%?? pues probablemente no básicamente porque vivimos en sociedad y siempre habrá alguna parcela en la que no te sea posible cumplir con esa responsabilidad, en especial en temas de moda o alimentación.

… a nivel laboral igual.. ¿trabajamos para vivir o vivimos para trabajar? nos pasamos buena parte de nuestra vida en el trabajo y es necesario para sentirnos completos sin embargo hay que saber decir “basta”, ni trabajar en exceso ni “no dar palo al agua” son convenientes para nuestro bienestar, ya se sabe lo mejor  es cumplir la regla del 8: 8 horas para trabajar,8 horas para dormir,8 horas para el ocio.

A nivel de económico se me ocurren cientos de ejemplos, quien escribe este artículo es defensora y asidua clienta de ecotiendas, ahora bien, si comprase todo en este tipo de establecimiento que duda cabe que gastaría mucho más por ello busco la combinación óptima entre bio y productos de supermercado. También me gustaría darme cada año unas vacaciones “a cuerpo de rey” pero quizás prefiero que no sea “tan a cuerpo de rey” para poder disfrutar de más días o  poder irme a sitios más lejanos…

En definitiva, dejando de lado ejemplos en los que entran en juego preferencias personales y prioridades de cada uno, la frase “los extremos son malos” se puede aplicar absolutamente a todo, porque cuando estás en uno de los dos extremos te estás perdiendo algo del otro.

Como en este blog intentamos trabajar temas que tengan que ver de forma directa o indirecta con un estilo de vida saludable, la búsqueda del equilibrio debería ser el pilar básico de cualquier vida saludable que se precie.

Viene a mi mente el dibujo  del Hombre de Vitruvio de Leonardo Da Vinci, un dibujo repleto de significados e interpretaciones siendo una de ellas, la importancia de la búsqueda del equilibrio para ser seres emocionales y racionales a la vez, con una “mens sana in corpore sano” que sólo se consigue a partir de la búsqueda constante y continua del equilibrio en todo aquello que hagamos.