OTO ¿qué?..Otoesclerosis

La otoesclerosis es una enfermedad que afecta a la capacidad auditiva, provocando que las personas que la padecen pierdan poco a poco la audición. Se trata de una enfermedad degenerativa causada  por un crecimiento anormal  de los pequeños huesos que rodean el oído medio e interno que acaba afectando así a la capacidad auditiva.

Hasta aquí la definición…. pero ¿qué ocurre cuando una persona que siempre ha tenido una capacidad de audición normal empieza a perderla  siendo aún joven?.

En Actualidad Saludable Bcn entrevistamos a  Erica Flieg –logopeda, audioprotesista y creadora del portal www.oiryhablar.com– que nos explica cuáles son los últimos avances en ayudas auditivas y cómo está cambiando el perfil del paciente que acude a su consulta ya que cada vez son más las personas jóvenes que recurren a este tipo de ayudas.


Existen diferentes tipos de pérdidas auditivas y está claro que cada caso es particular, sin embargo “la sordera”, lamentablamente , sigue siendo  a menudo un tema tabú que muchos pacientes no quieren reconocer por miedo a admitir la discapacidad auditiva que tienen, especialmente en el caso de gente joven.  ¿ Es esto cierto?

Es muy cierto, y no solo la gente joven a todas las edades se manifiesta el rechazo a “reconocer y aceptar” la pérdida auditiva. Como es una “discapacidad” que se manifiesta muy poco a poco en general, las personas van “amoldándose” a esta falta de audición buscando diferentes “estrategias para que no se note” y hacen una “negación” a su realidad. El uso de audífonos genera mucha vergüenza es como decir a los demás “soy discapacitado, tengo un problema por lo tanto  soy menos que tú”, es un gran error del que no somos conscientes y nos ponemos barreras a nosotros mismos. En cambio, usar gafas está socialmente aceptado pero nos sentimos muy jóvenes  para usar audífonos.

Erica Flieg. Logopeda y Audioprotesista.

Lamentablemente, la mayoría comienza a consultar con los especialistas cuando la pérdida ya está avanzada y habiéndose perdido mucho tiempo de correcta estimulación auditiva y sobretodo calidad de vida. Está comprobado en estudios que las personas con pérdida de audición sin tratar tienen más posibilidades de padecer depresión y aislamiento social. Además, existe un gran impacto negativo en el ámbito laboral ya que por estudios sabemos que la persona con Hipoacusia tiene menos ingresos.

La decisión de llevar audífono en la mayoría de los casos es un beneficio.

Hace unos 10 o 15 años el perfil más común de paciente que consultaba por pérdida auditiva era una persona de entre 65 y 70 años. En la actualidad esta edad ha bajado a 40 y 45 años: el hecho de que seamos de la generación llamada “Babyboomers” (los nacidos a finales de los años sesenta, en los setenta y principios de los ochenta) nos indica que somos de la época de la TV fuerte, el aumento de coches y obras en las ciudades, conciertos, discotecas, cines y MP3 a muy alto volumen, etc. Actualmente, esta generación está entre los  treinta o cuarenta y comienza a experimentar los primeros signos de pérdida auditiva debido a la exposición al ruido. Por la edad, es una generación que está en plena etapa activa y laboral por lo que nos tenemos que adaptar a sus necesidades en el diseño y tamaño de los audífonos, en la tecnología de los accesorios, en el marketing y la publicidad, en los horarios de atención, en el trato, etc.

Esta generación, tiene la ventaja que se adapta mucho más fácil al uso de audífonos porque ya está muy habituada al uso de tecnología, a llevar “cosas” en los oídos y porque al ser más jóvenes presentan menos deterioro de los procesos cerebrales superiores (memoria, atención, concentración, lenguaje) propio de la edad.

¿Qué consejos le daría desde el punto de vista de mejora de la calidad de vida a una persona que empiece a tener problemas auditivos?

Que consulte lo antes posible en cuanto empiece a notar signos de pérdida auditiva ya que cuando más tiempo pase habrá más deterioro de otros aspectos secundarios a la pérdida como puede ser afectación psicológica (depresión, mal humor, baja autoestima, aislamiento, inseguridad, etc.) o fisiológica (alteración en el entendimiento del lenguaje, deterioro de la memoria, atención, concentración, etc.) todo estos  aspectos contribuyen a que se deteriore la calidad de vida. En la actualidad, la tecnología ha evolucionado muchísimo tanto en el aspecto externo como en el interno y prácticamente no hay razones para no utilizar audífonos si se necesitan. Cuanto antes mejor!

Con respecto a las ayudas auditivas existe bastante desconocimiento al respecto ¿ Podría explicarnos cuáles los últimos avances en este sentido?  

Los últimos avances en accesorios auditivos tienen que ver con la conectividad inalámbrica. Esta evolución nos ha ayudado a dejar usuarios de audífonos mucho más satisfechos con la adaptación porque contribuyen a mejorar el entendimiento del lenguaje, la mayor queja de los usuarios de audífonos: “oigo pero no entiendo”.

Estos avances nos dan la posibilidad de poder hablar por teléfono a través de los audífonos, como un “manos libres” con la gran ventaja de poder oír a través de los dos audífonos y con la amplificación corregida según la pérdida del usuario, esto ayuda muchísimo a mejorar el entendimiento del lenguaje con el teléfono.

Otro accesorio muy útil es el que permite poder oír el sonido de la TV directamente desde la fuente de sonido a los audífonos del usuario con la pérdida auditiva corregida mejorando considerablemente el entendimiento del lenguaje.

Evidentemente, todos estos avances no tienen mucho que ver con los antiguos audífonos que además de su gran tamaño tenían una baja y limitada calidad de sonido, eran  amplificadores del volumen pero no aportaban claridad para favorecer el entendimiento al usuario.

Las ayudas auditivas sirven hasta cierto punto.  ¿A partir de qué momento debe considerarse una intervención quirúrgica?

Siempre dependiendo de la causa de la pérdida auditiva y del paciente, pero como regla general podríamos decir que en sorderas post-linguales (después de haber adquirido el lenguaje) se puede considerar la cirugía cuando ya no existe aprovechamiento del audífono o sea, cuando la ganancia o amplificación que estos pueden aportar no sea suficiente para poder mantener una conversación o cuando el usuario no pueda desenvolverse en un mundo de sonidos.

En el caso de los niños pre-linguales, se puede considerar la cirugía cuando la ganancia o amplificación de los audífonos más potentes que existen no es suficiente como para permitir el desarrollo del lenguaje oral. Aunque existen más variables que hay que tener en cuenta.

Si deseas saber más sobre este tema te aconsejamos que visites la web de www.oiryhablar.com

IMAGEN: Travis Isaacs

La foto que ilustra este post se ha publicado bajo licencia Creative Commons en el Flickr del usuario Travis Isaacs