Tanorexia: Adictos al sol

Imagen: Evil Erin

Definición de un tanoréxico:  aquella persona que quiere mantenerse bronceado y  moreno a toda costa, incluso poniendo en riesgo su salud.

Que el bronceado nos sienta bien es un hecho,  sin embargo el estar bronceado puede llegar  a convertirse en una obsesión; en concreto en un trastorno psicológico  llamado tanorexia.  

Las personas que padecen tanorexia generan una dependencia con respecto al hecho de tomar el sol o acudir a  sesiones de UVA hasta el punto de que pueden verse pálidas cuando  están morenas.  

En casos extremos y según un artículo publicado en el Journal of the American Academy of  Dermatology, algunas de las personas que presentan este trastorno experimentan síntomas similares a los de la abstinencia de  drogas cuando dejan de tomar el sol o  no acuden a hacer sesiones de bronceado.

Aunque la tanorexia afecta a personas de ambos sexos y de todas las edades, pero parece afectar principalmente a las mujeres con edades comprendidas entre los 17 y los 35 años.

¿Cuáles son los síntomas?

. Un bronceado excesivo

. Una envejecimiento prematuro de la piel

. Una conducta “obsesiva” por tomar el sol o asistir a sesiones de rayos UVA

En Actualidad Saludable hemos querido entrevistar al Dr. Didac Barco- Dermatólogo en Dermatek (Centro Médico Teknon)- sobre esta enfermedad y sus efectos.

Dr.Barco además del envejecimiento prematuro  ¿Qué otros efectos puede causar la adicción al sol?

El sol emite sobre la piel radiaciones de distintos tipos, entre las cuales destacan las ultravioleta A, B y C. Las de mayor importancia son las A y B, que, en la piel, ejercen varios efectos: bronceado; desestructuración de las capas superficiales y profundas de la piel; foto-envejecimiento; mutaciones en el ADN de las células de la piel; disminución de la eficacia del sistema inmunológico de la piel y, en conjunto, aumento del riesgo de cáncer de piel en cualquiera de sus formas. Globalmente, el sol y/o la radiación ultravioleta es el agente más nocivo para la piel, tanto a nivel de salud (incrementa el riesgo de cáncer) como a nivel estético (provoca la aparición de manchas, arrugas y flaccidez de forma precoz).  Aunque el Sol es estrictamente necesario para la síntesis de vitamina D en la piel, esto no justifica en ningún caso que se deba broncear de forma activa. Sólo con la exposición solar de la calle tenemos cantidad suficiente de radiación ultravioleta para nuestras necesidades de vitamina D.

Considerando que hablamos de casos en los que  la exposición a los rayos ultravioletas es excesiva,¿Hay diferencia entre los efectos nocivos que  causa el sol en comparación con los de las sesiones de rayos UVA?

El sol emite radiación ultravioleta de mayor espectro (A, B y C), y las dos primeras son las especialmente dañinas para la piel. Las lámparas comerciales de bronceado emiten básicamente radiación ultravioleta A en un 95% y B en un 5%. A efectos prácticos, para la piel es más dañino el sol que la toma de UVA artificial, si bien la radiación UVA aislada ya es de por sí un factor de riesgo mutagénico e inmunodepresor que favorece la aparición de cáncer cutáneo. Asimismo, también es causante de envejecimiento precoz de la piel. Además, debe tenerse en cuenta que en sociedades culturalmente avanzadas, la población se protege del sol con fotoprotectores, mientras que en las cabinas de UVA no hay ninguna protección aplicada. En conclusión, la toma activa de radiación UVA no aporta ningún beneficio sobre la piel (a excepción del bronceado) sino todo lo contrario.

¿Cómo se trata una persona tanoréxica, tanto desde  el punto de vista dermatológico como desde el punto de vista psicológico?

Cualquier trastorno de conducta que impacta en la vida de una persona debe tratarse mediante terapia psicológica y/o psiquátrica. Esta medida es la más más efectiva de todas. Sin embargo, desde el punto de vista dermatológico, nuestra misión es informar al paciente de los riesgos de esa conducta y favorecer el uso de fotoprotectores con un factor de protección superior a 30. Es posible, además, asesorarlos sobre alternativas de bronceado mediante el maquillaje o el uso de otros dispositivos autobronceadores.

 Ya por último y en relación a uno de los principales peligros de la sobreexposición solar- el cáncer de piel- ¿Qué podemos hacer para prevenirlo?

Teniendo en cuenta que el principal factor de riesgo del cáncer de piel es la radiación ultravioleta, sería conveniente ser prudente con el hábito solar.

En primer lugar, las cabinas de bronceado están totalmente desaconsejadas, por no aportar ningún beneficio sobre la piel y por ser un factor de riesgo independiente de cáncer cutáneo. En caso de querer broncearse se pueden emplear autobronceadores o se puede tomar el sol de forma consciente, como se comenta a continuación.

En cuanto al hábito solar, se recomienda prudencia: evitar en la medida de lo posible las horas de mayor radiación (12 – 16h); aplicar un protector solar con FPS superior o igual a 30 media hora antes de salir al exterior, renovarlo cada 2 horas o después del baño (aunque sea wáter proof) y emplear siempre que podamos protectores físicos (ropa, sombreros, sombrilla).

Con esto no se pretende que prohibir tomar y disfrutar del sol, sino que aprendamos a gozar de él sin correr riesgos innecesarios. El protector solar permite broncearse adecuadamente, con lo que seguiremos consiguiendo el objetivo estético de tomar el sol reduciendo drásticamente el riesgo de cáncer de piel.   

Cabe recordar, además, que el efecto estético del bronceado es poco rentable a medio plazo, puesto que la radiación ultravioleta es, precisamente, el factor envejecedor más potente de la piel, provocando manchas, descolgamiento y aparición de arrugas.

Asimismo, es recomendable que una vez al año, o ante cualquier lesión de piel de nueva aparición o que cambie, se consulte con un/a dermatólogo/a. 

 

IMAGEN:Imagen |Evil Erin

La foto que ilustra este post se ha publicado bajo licencia Creative Commons en el Flickr del usuario Evil Erin